Persuasión
Persuasión Charles, Henrietta y el capitán Wentworth se reunieron a deliberar, sin que en los primeros momentos fuera el conciliábulo otra cosa que un cambio de temores y vacilaciones. Uppercross, la imprescindible necesidad de ir allÃ…, dar la noticia…, el disgusto que se llevarÃan Mr. y Mrs. Musgrove…, lo avanzada que estaba la mañana, pues ya hacÃa una hora que debÃan haber partido…, la imposibilidad de llegar a una hora conveniente. Por el momento, todo lo que se les ocurrió fue lamentarse de lo anterior. Por fin, haciendo un esfuerzo, el capitán Wentworth dijo:
—Es preciso decidir sin perder un minuto más. Cada instante tiene un valor incalculable. Alguien ha de salir hacia Uppercross de inmediato. Uno de los dos ha de hacerlo, Musgrove.
Charles asintió y a continuación declaró su resolución de no ir él. No serÃa de gran ayuda para los Harville, pero se negaba a separarse de su hermana en el estado en que se encontraba. Henrietta se expresó en términos parecidos, pero tardó bien poco en cambiar de opinión. ¡Era inútil que ella se quedara! ¡Ella, que no podÃa entrar en la habitación de Louisa, ni verla sin experimentar emociones que la aniquilaban! No tenÃa más remedio que reconocer que era inútil; sin embargo, no acabó de decidirse a marchar hasta que el recuerdo de sus padres resolvió su indecisión. Al fin, la embargó un deseo profundo de llegar a su casa.