Persuasión
Persuasión El plan se hallaba en este punto cuando Anne, que bajaba de la habitación de Louisa, oyó sin querer lo siguiente:
—Entonces ya está resuelto —decÃa el capitán Wentworth—. Usted se quedará aquà y yo acompañaré a su hermana a su casa. En cuanto a los otros, si alguna de las mujeres se queda para ayudar a Mrs. Harville, yo creo que no puede ser más que una. Es lógico que Mrs. Musgrove desee volver con sus hijos, de modo que creo que la más indicada, en todos los sentidos, es Anne.
Permaneció inmóvil por un instante, tratando de controlar la emoción que le causaba el oÃr hablar de ella en esos términos. Los otros dos aprobaron enérgicamente la indicación de Wentworth, y Anne hizo entonces su aparición.
—Tendrá que quedarse usted para cuidarla, no hay más remedio —exclamó el capitán Wentworth dirigiéndose a ella y hablando con un tono de entusiasmo y simpatÃa que parecÃan resucitar el pasado. Anne se sintió más animada, mientras Wentworth recobraba su aire habitual.
Anne se mostró muy complacida y dispuesta a quedarse. Era exactamente lo que deseaba que le permitiesen hacer. Con un colchón en el suelo, en el cuarto de Louisa, tenÃa bastante, si Mrs. Harville lo estimaba oportuno, por supuesto.