Persuasión
Persuasión En esos momentos Anne no se consideraba con el derecho de decirse a sà misma: «¡Estos aposentos sólo deberÃan pertenecer a nosotros! ¡Oh, en qué manos han venido a parar! ¡Qué indignos son de ellos quienes los ocupan! ¡Haber pertenecido a una familia tan ilustre y albergar ahora a tales extraños!» Nada de esto se le ocurrÃa sino cuando pensaba en su madre y la recordaba sentada en su rincón preferido.
Siempre que Mrs. Croft veÃa a Anne la trataba con tal amabilidad, que ésta no podÃa evitar sentirse halagada, pero en la presente ocasión, al recibirla en su casa, se mostró más amable que nunca.