Persuasión
Persuasión ¡Dejar Kellynch Hall! Tal fue la insinuación que Shepherd, a quien la situación de sir Walter afectaba directamente y que estaba convencido de que nada se conseguirÃa sin un cambio de morada, recogió de inmediato. Ya que la idea habÃa partido de quien tenÃa derecho a sugerirla, no sentÃa escrúpulo en confesar que su opinión iba por ese lado. ComprendÃa que sir Walter no alterarÃa su modo de vida en una casa sobre la que pesaban antiguos fueros de linaje y deberes de hospitalidad. En cualquier otro lugar podrÃa vivir según su propio criterio y establecer sus normas de acuerdo con la clase de existencia que quisiera llevar.
Sir Walter saldrÃa de Kellynch Hall. Después de algunos dÃas de vacilaciones y dudas quedó resuelto adonde irÃa, asà como el modo en que se efectuarÃa este cambio tan importante.
Tres soluciones se propusieron: Londres, Bath y otra casa en la comarca. Esta última era la preferida por Anne. TenÃa en mente una casita de los alrededores que le permitiese disfrutar a menudo de la compañÃa de Mrs. Russell, no alejarse de Mary y ver de vez en cuando los prados y bosques de Kellynch. Pero su destino habÃa de imponerle, una vez más, algo contrario a sus deseos. Bath le disgustaba, y en su opinión no le convenÃa; pero vivirÃa en Bath.