Persuasión
Persuasión No intentaré siquiera excusar mi silencio, porque serán muy pocos los que puedan sentir interés por las cartas en un lugar como Bath. ¡Dichosa tú si te preocupa lo que ocurra en Uppercross, donde, como sabes, no es fácil hallar materia para escribir! Hemos pasado unas Navidades bien aburridas. Mr. Musgrove y su esposa no han tenido gente a comer ni una sola vez; porque yo no llamo gente a los Hayter. Pero al fin se han acabado las vacaciones. No he visto niños que las hayan disfrutado más largas, te lo aseguro. Ayer la casa quedó por fin libre de chicos, exceptuando a los hijos de los Harville. Te sorprenderá bastante que te diga que no han ido a su casa una sola vez en todo este tiempo. Mrs. Harville debe de ser una madre muy anticuada cuando puede estar separada de ellos tantos dÃas. No lo entiendo. Por supuesto que los tales niños no son precisamente encantadores, lo cual no impide que a Mrs. Musgrove le gusten tanto como sus nietos, si no más. ¡Qué tiempo tan detestable hemos tenido! Claro que en Bath apenas si se notará, con ese magnÃfico pavimento; pero aquà en el campo resulta intransitable. Desde mediados de enero no he tenido una sola visita, salvo la de Charles Hayter, quien ha venido a casa mucho más de lo que me habrÃa gustado. Entre nosotras, te diré que ha sido una lástima que Henrietta no se haya quedado con Louisa en Lyme para que hubiera estado más distanciada de él. Hoy ha salido para Lyme el coche que mañana traerá a Louisa y a los Harville. No se nos ha invitado a comer con ellos hasta pasado mañana, porque Mr. Musgrove teme que Louisa llegue muy fatigada del viaje, lo cual es improbable, porque seguramente la traerán con toda clase de cuidados y precauciones. A mà me convendrÃa más ir a comer mañana. Me alegro mucho de que os haya agradado tanto Mr. Elliot; yo también estarÃa encantada de conocerlo, pero éste es mi sino: nunca me tocan las cosas agradables, siempre soy la última de la familia. ¿Cuánto tiempo lleva con Elizabeth Mrs. Clay? ¿Es que no piensa marcharse? Creo que cuando ella deje libre su habitación podrÃan invitarnos a nosotros. Dime qué piensas al respecto. Claro que no me hago la ilusión de que nos digan que nos llevemos a los chiquillos; pero siempre puedo dejarlos en la Casa Grande por un mes o mes y medio. En este instante me entero de que los Croft piensan ir a Bath, ya que el almirante padece de gota. Charles se ha enterado por casualidad. Ni siquiera han tenido la cortesÃa de avisarnos por si necesitaba hacerles algún encargo. La verdad es que como vecinos dejan bastante que desear. Jamás se dejan ver, lo que constituye una falta de cortesÃa incalificable. Charles me pide que te envÃe, con los mÃos, sus afectos, y me encarga que te exprese todo lo que ya puedes suponer.