Persuasión
Persuasión Las tiernas emociones que la dominaban sufrieron un breve contratiempo cuando, al separarse del grupo con la intención de unirse de nuevo al capitán, advirtió que éste se había marchado. Aún llegó a tiempo de verlo dirigirse hacia donde tendría lugar el concierto. Se había ido, había desaparecido; se sintió profundamente decepcionada. Pero ya se encontrarían otra vez. Él la buscaría; ya hallaría ocasión durante la velada de acercarse a ella. Por el momento tal vez conviniera que estuviesen separados. Ella necesitaba un poco de aislamiento para ordenar sus pensamientos.
Al presentarse poco después Mrs. Russell, el grupo entró en la sala del concierto. Procuraron, como era de esperar, atraer hacia ellos las miradas, producir murmullos y molestar a todo el que hallaran a su paso.
Elizabeth y Anne Elliot se sentían dichosas de hacer su entrada en el salón. La primera, del brazo de miss Carteret y contemplando ante sí la amplia espalda de Mrs. Dalrymple, parecía haber colmado todos sus deseos, en cuanto a Anne…, pero sería ultrajante para ella comparar su felicidad con la de su hermana. La de ésta tenía su origen en una vanidad desmedida, mientras que la otra se inspiraba en un sentimiento puro de amor y generosidad.