Persuasión
Persuasión —No los vi —respondió Anne—, pero Mr. Elliot me dijo que sà estaban.
—Los Ibbotson también asistieron, ¿verdad? Y las dos nuevas bellezas, con ese oficial irlandés que, según dicen, está interesado por una de ellas.
—No lo sé. No creo que estuvieran.
—¿Y la anciana lady Mary Madeau? Debes de haberla visto, porque nunca se pierde un concierto. Y tú, por ir en compañÃa de Mrs. Dalrymple, seguramente te colocaste en un lugar preferente, cerca de la orquesta, imagino.
—No; y eso era precisamente lo que temÃa. Me habrÃa disgustado por muchas razones. Pero afortunadamente Mrs. Dalrymple prefiere estar lejos, y conseguimos una buena ubicación, al menos para oÃr; no digo para ver, porque, según parece, no he visto nada.
—Pues yo creo que viste lo suficiente. Aún en medio de una muchedumbre se puede disfrutar Ãntimamente, y eso es lo que te ha pasado a ti. Estuvisteis juntos bastante rato, y lo demás debÃa de teneros sin cuidado.
—Pero debà mirar más alrededor —dijo Arme mientras recapacitaba en que no habÃa habido falta de atención por su parte, sino escasez de objetivos interesantes.