Persuasión
Persuasión En todas las misivas había elogiado Dick al capitán; pero tenían los Musgrove tan poca costumbre de ocuparse de tales asuntos y era tal su indiferencia y desconocimiento respecto de los nombres de los marinos, que apenas hicieron caso de ello por aquel entonces. Y el que Mrs. Musgrove tuviese aquel día la súbita inspiración de recordar la relación de su hijo con el nombre de Wentworth, fue uno de esos chispazos mentales que a veces sobrevienen.
Mrs. Musgrove fue a buscar las cartas y vio en ellas confirmado lo que suponía. Al leerlas de nuevo, al pensar en su hijo, perdido para siempre, y ya extinguido el recuerdo de sus defectos y flaquezas, se sintió más abatida incluso que cuando recibió la noticia de su muerte. También se entristeció Mr. Musgrove, aunque menos, que su esposa, y al llegar a la casa era evidente que tenían gran necesidad de hablar de nuevo de aquel asunto y, además, de todo el consuelo que pudieran ofrecerle con su bulliciosa y alegre compañía.