Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —No se alarme —dijo la señorita Dashwood—, no se hará nada de ese estilo, pues mi madre nunca tendrá el dinero suficiente para intentarlo.
—Me alegro de todo corazón —exclamó el joven—. Ojalá siempre sea pobre si no puede utilizar sus riquezas en nada mejor.
—Gracias, Willoughby. Pero puede estar seguro de que ni todas las mejoras del mundo me llevarÃan a sacrificar los sentimientos de cariño hacia la casa que pueda tener usted, o cualquier persona a quien yo quiera. ConfÃe en que cualquier cantidad de dinero no utilizado que pueda quedar cuando haga mis cuentas en la primavera, preferiré dejarlo sin destino que disponer de él de forma que le cause tanto dolor. Pero ¿en verdad siente tanto apego a este lugar como para no ver defectos en él?
—Sà —dijo él—. Para mà es impecable. No, más aún lo considero el único tipo de construcción en que puede alcanzarse la felicidad; y si yo fuera lo suficientemente rico, de inmediato derribarÃa Combe y lo reconstruirÃa según el plano exacto de esta casita.
—Con escaleras oscuras y estrechas y una cocina llena de humo, supongo —comentó Elinor.