Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Entonces me habrÃas dicho que las cosas podrÃan haber ocurrido asÃ, o no. ¡Ay, Elinor! ¡Qué incomprensibles son tus sentimientos! Prefieres creer lo malo antes que lo bueno. Prefieres buscar el infortunio para Marianne y la culpa para el pobre Willoughby, antes que una disculpa para él. Estás resuelta a creerlo culpable, porque se despidió de nosotras con menos afecto del que en general nos ha demostrado. ¿Y no te es posible hacer alguna concesión al atolondramiento, o a un ánimo abatido por desengaños recientes? ¿Es que no puede aceptarse ninguna probabilidad, simplemente porque no es una certeza? ¿Nada se le debe al hombre al que tenemos tantos motivos para querer, y ninguno en el mundo para pensar mal? ¿No le debemos abrirnos a la posibilidad de que haya motivos incuestionables en sà mismos, pero inevitablemente secretos durante un tiempo? Y, después de todo, ¿de qué lo haces sospechoso?