Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —SÃ. Me lo he explicado a mà misma de la forma más satisfactoria; pero sé que a ti, Elinor, a ti que te gusta dudar siempre que puedes, no te satisfará; sin embargo, a mà no podrás quitarme la certeza que me he formado. Estoy convencida de que la señora Smith sospecha que él se interesa por Marianne, lo desaprueba (quizá porque tiene otros planes para él), y por tal motivo está ansiosa de enviarlo lejos; y que el negocio que le encomendó es una excusa inventada para sacarlo de aquÃ. Esto es lo que creo que ha ocurrido. Él está consciente, además, de que ella positivamente desaprueba la unión; en consecuencia, por el momento no se atreve a confesarle su compromiso con Marianne, y se siente obligado, dada su situación de dependencia, a ceder a los planes que ella haya formado para él y ausentarse de Devonshire por un tiempo. Sé que me dirás que esto puede o no puede haber ocurrido; pero no prestaré oÃdos a tus cavilaciones a no ser que me muestres otra manera de explicar este asunto tan satisfactoria como la que te he planteado. Y ahora, Elinor, ¿qué puedes decir?
—Nada, porque usted ha anticipado mi respuesta.