Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Estoy tan contenta de que finalmente nos hayamos conocido —continuó Charlotte—. Y ahora espero que siempre seamos buenas amigas. ¡No puede imaginarse cuánto querÃa conocerla! ¡Es tan maravilloso que vivan en la cabaña! ¡Nada puede igualárselo, se lo aseguro! ¡Y me alegra tanto que su hermana vaya a casarse bien! Espero que pase mucho tiempo en Combe Magna. Es un sitio delicioso, desde todo punto de vista.
—Hace mucho tiempo que se conocen con el coronel Brandon, ¿verdad?
—SÃ, mucho; desde que mi hermana se casó. Era amigo de sir John. Creo —agregó en voz baja— que le habrÃa gustado bastante tenerme como esposa, si hubiera podido. Sir John y lady Middleton también lo deseaban. Pero mamá no creyó que esa unión fuera suficientemente buena para mÃ; de no haber sido asÃ, sir John habrÃa hablado con el coronel y nos habrÃamos casado de inmediato.
—¿El coronel Brandon no sabÃa de la proposición de sir John a su madre antes de que la hiciera? ¿Alguna vez le habÃa manifestado a usted su afecto?
—¡Oh, no! Pero si mamá no se hubiera opuesto a ello, dirÃa que a él nada le habrÃa gustado más.
—En ese entonces no me habÃa visto más de dos veces, porque fue antes de que yo dejara el colegio. Pero soy mucho más feliz tal como estoy. El señor Palmer es exactamente la clase de hombre que me gusta.