Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Usted se refiere —respondió Elinor con forzada tranquilidad— al matrimonio del señor Willoughby con la señorita Grey. SÃ, sà sabemos todo al respecto. Este parece haber sido un dÃa de esclarecimiento general, porque hoy mismo en la mañana recién lo descubrimos. ¡El señor Willoughby es incomprensible! ¿Dónde lo escuchó usted?
—En una tienda de artÃculos de escritorio en Pall Mall, adonde tuve que ir en la mañana. Dos señoras estaban esperando su coche y una le estaba contando a la otra de esta futura boda, en una voz tan poco discreta que me fue imposible no escuchar todo. El nombre de Willoughby, John Willoughby, repetido una y otra vez, atrajo primero mi atención, y a ello siguió la inequÃvoca declaración de que todo estaba ya decidido en relación con su matrimonio con la señorita Grey; ya no era un secreto, la boda tendrÃa lugar dentro de pocas semanas, y muchos otros detalles sobre los preparativos y otros asuntos. En especial recuerdo una cosa, porque me permitió identificar al hombre con mayor precisión: tan pronto terminara la ceremonia partirÃan a Combe Magna, su propiedad en Somersetshire. ¡No se imagina mi asombro! Pero me serÃa imposible describir lo que sentÃ. La tan comunicativa dama, se me informó al preguntarlo, porque permanecà en la tienda hasta que se hubieron ido, era una tal señora Ellison; y ése, según me han dicho, es el nombre del tutor de la señorita Grey.