Sentido y sensibilidad

Sentido y sensibilidad

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, señora, justo lo vi sentado ahí, echado para atrás, pero no levantó los ojos. El caballero nunca fue muy dado a conversar.

El corazón de Elinor podía explicar fácilmente por qué el caballero no se había mostrado; y la señora Dashwood probablemente imaginó la misma razón.

—¿No había nadie más en el carruaje?

—No, señora, sólo ellos dos.

—¿Sabe de dónde venían?

—Venían directo de la ciudad, según me dijo la señorita Lucy… la señora Ferrars.

—¿Pero iban más hacia el oeste?

—Sí, señora, pero no para quedarse mucho. Volverán luego y entonces seguro que pasan por aquí.

La señora Dashwood miró ahora a su hija, pero Elinor sabía bien que no debía esperarlos. Reconoció a Lucy entera en el mensaje, y tuvo la certeza de que Edward nunca vendría por su casa. En voz baja le observó a su madre que probablemente iban donde el señor Pratt, cerca de Plymouth.

Thomas parecía haber terminado sus informes. Elinor parecía querer saber más.

—¿Los vio partir antes de irse?

—No, señora; ya estaban sacando los caballos, pero no pude quedarme más; temía atrasarme.

—¿Parecía estar bien la señora Ferrars?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker