Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —No diré que estoy desilusionado, mi querida hermana —dijo John, mientras paseaban juntos una mañana ante las rejas de la casa de Delaford—; eso serÃa exagerar, puesto que tal como son las cosas, en verdad has resultado una de las mujeres más afortunadas del mundo. Pero confieso que me darÃa gran placer poder llamar hermano al coronel Brandon. Sus bienes en este lugar, su propiedad, su casa, ¡todo tan admirable, tan en magnÃficas condiciones! ¡Y sus bosques! ¡En ninguna parte de Dorsetshire he visto madera de tal calidad como la guardada ahora en los cobertizos de Delaford! Y aunque quizá Marianne no sea exactamente la persona capaz de atraerlo, pienso que serÃa en general aconsejable que la invitaras muy seguido a quedarse contigo, pues como el coronel Brandon parece pasar mucho tiempo en casa… imposible decir lo que podrÃa ocurrir… cuando dos personas están mucho juntas y no ven mucho a nadie más… y siempre estará en tus manos hacer resaltar su mejor lado, y todo eso; en fin, bien puedes ofrecerle una oportunidad… tú me entiendes.