Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad Sir John no entendió mucho este reproche, pero rió con tantas ganas como si lo hubiera hecho, y luego replicó:
—SÃ, sÃ, me atrevo a decir que usted, de una manera u otra, va a hacer suficientes conquistas. ¡Pobre Brandon! Ya está bastante prendado de usted, y le aseguro que bien vale la pena echarle el lazo, a pesar de todo este andar rodando por el suelo y torciéndose los tobillos.