El rancho del crimen
El rancho del crimen Era indudable que alguien tenía interés en que muriese el chino antes de que llegasen a Tucson los intérpretes cantones y pudiese declarar ante sus jueces. Y pensando en el caso de Moy Tang fue como tomó Pete Rice el primer tren de la mañana siguiente para regresar a la Quebrada del Buitre.
Iba acompañado de Virginia Calvert, porque Pete tenía un doble propósito al visitar su hogar de la ciudad en el distrito de Trinchera. Uno estaba en relación con el caso de Moy Tang, y el otro poner a Virginia a salvo fuera de Broken Arrow.
Broken Arrow estaba demasiado cerca del Slash C. para que la muchacha corriese el riesgo de seguir habitando en el hotel. Estaban ocurriendo cosas extrañas. Había hombres en aquella comunidad capaces de cualquier cosa. Cuando Pete Rice descendió del tren en la Quebrada del Buitre, se sonrojó un poco al ayudar a hacerlo a su vez a Virginia Calvert. Todo el mundo en la Quebrada del Buitre conocía al sheriff, pero rara vez le habían visto con una mujer, y jamás con un tan bonita como aquella.
Acompañó a la muchacha por la calle principal. Virginia miraba fijamente a su gallardo compañero con una singular mirada de reojo, porque Pete ya no tenía en sus ojos aquella mirada torva, ni aquel rostro ceñudo que ella le conociera en Broken Arrow, ni era tampoco aquel muchacho indeciso y en cierto modo torpón con quien había hablado en el vestíbulo del hotel y en el tren.