El rancho del crimen
El rancho del crimen —¿Está usted seguro de que los componentes de la Patrulla de la Frontera conocen la voz de Rice? —preguntó el primero de los hombres.
—Desde luego. Rice es conocidÃsimo en todo el Estado de Arizona. Es un hombre completo. Nada tengo que decir contra él personalmente, pero ya me ha costado mucho dinero. Es este un negocio demasiado importante para mÃ. Si alguien, Pete Rice o cualquier otra persona, intenta atravesarse en mi camino, peor para él. Yo tengo un cerebro y el cerebro se nos ha dado para que nos sirvamos de él.
SeguÃa el tren vÃa adelante. Cruzaron la frontera. El hombre que acababa de brabuconear de la manera referida, saltó del primer vagón y se ocultó bajo el encerado de uno de posteriores.
—¡Alto!
Esta orden cortante, partió de la obscuridad como un tiro. El conductor del vagón que iba en cabeza detuvo el coche y los conductores de los restantes vagones le imitaron.