El rancho del crimen
El rancho del crimen Los dos supervivientes de la Patrulla de la Frontera estaban colocados al otro lado de la pared que tenÃa las dos ventanas enrejadas. Uno de ellos, el llamado Randolph, estaba herido de tanta gravedad, que serÃa colocado en un colchón en el corredor.
—Esos hombres Emmett y Randolph —empezó a decir Early—, oyeron las voces que aseguran pertenecer a Pete Rice y sus dos comisarios Hicks “Miserias†y Teeny Butler. Vamos a ver si esta noche consiguen identificar esas voces.
Señaló hacia los ocho trabajadores alineados junto a la pared, y continuó:
—Estos hombres son absolutamente extraños a Emmett y Randolph. Ninguno de éstos ha oÃdo jamás las voces de ninguno de ellos. Cada uno de estos obreros es súbdito americano y no tiene, por lo tanto, el menor acento que no sea peculiar de la voz americana. Vamos a ver si ahora ponemos en claro de una vez este asunto.
Volviéndose hacia la puerta de entrada de la habitación, preguntó:
—Centinela, coloque el colchón en que está Randolph junto a la pared del corredor.
Se oyó el ruido como de arrastrar algo en el pasillo y al cabo de uno o dos segundos, una voz dijo desde el otro lado de la pared:
—Ya estoy aquÃ, capitán Early. Soy el soldado Randolph. Estoy preparado.