El rancho del crimen
El rancho del crimen “Miserias” dejó caer sus revólveres a su vez. Y enseguida: ¡Blam! ¡Blam! ¡Crack! Derecha e izquierda cayeron como una lluvia sobre la quijada del facineroso. El cuerpo de Hicks, aunque pequeño, tenía una fuerza extraordinaria, de la que sabía servirse con una precisión matemática.
Un puñetazo aplastó la nariz de Gila, otro le alcanzó de lleno detrás de la oreja. Gila Kid era un hombretón robusto, pero la fuerza de aquellos golpes acabó con su resistencia y su cuerpo cayó pesadamente delante de la puerta del cobertizo.
Y precisamente en aquel mismo segundo se oyeron pasos en el exterior.