Cuentos filosoficos
Cuentos filosoficos El pescador no tardó más que un rato en contarnos esta historia, y nos la dijo aún más sencillamente de lo que yo la escribo. La gente del pueblo hace pocas reflexiones al contar, acusan el hecho que les ha sacudido, y lo traducen como lo sienten. Aquel relato fue tan agriamente incisivo como un hachazo.
—Yo no voy a Batz —dijo Pauline al llegar al contorno superior del lago.