Los campesinos
Los campesinos —Palabra.
—Pues bien, tú te ves con mi nieta Catalina bajo el arco del puente del Avonne. Godain la quiere; os ha visto juntos, y ha llegado a la estupidez de tener celos… Y digo estupidez porque un campesino no tiene derecho a tener sentimientos que sólo están permitidos a los ricos. Si vas algún dÃa de fiesta a Soulanges a bailar con ella en el TÃvoli, puedes estar seguro de que bailarás más de lo que sospechas. Godain es avaro y malo, y muy capaz de romperte un brazo antes de que te des cuenta…
—¡SerÃa pagar un precio demasiado alto! Catalina es una muchacha muy linda, pero no vale tanto como eso —respondió Carlos—. ¿Y por qué tiene que enfadarse Godain? Los demás no se enfadan.
—¡Ah! Porque quiere casarse con ella.
—Pues una que recibirá buenas palizas… —afirmó Carlos.
—Según, según —objetó el viejo—. Se parece algo a su madre, a la que jamás Tonsard se ha atrevido a levantarle la mano, por miedo a que ella levante el pie. Una mujer que sabe revolverse tiene mucha ventaja… Y por otra parte, aunque Godain es fuerte, si se le fuera la mano con Catalina, seguro que no serÃa el último en arrear.