Los campesinos
Los campesinos Ordenó algunas modificaciones en Les Aigues a un arquitecto llegado de París, pues se propuso, lo que colmó de alegría al general, ir a pasar seis meses al año en aquel magnífico rincón de Francia. Todos los ahorros del general desaparecieron con las obras que se le ordenó ejecutase el arquitecto, y con la compra de un delicioso mobiliario mandado desde París. Les Aigues recibieron entonces el último detalle que convirtió el castillo en un monumento único, resumen de la elegancia de cuatro siglos.
En el año 1821 el general fue casi conminado por Sibilet para que fuera a Les Aigues antes del mes de mayo. Se trataba de asuntos graves. El arrendamiento de la explotación de los bosques, por nueve años y una cantidad de treinta mil francos anuales, establecido en el año 1821 por Gaubertin con un traficante en madera, terminaba el día 15 de mayo de aquel año.