Los campesinos

Los campesinos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No te preocupes —contestó Courtecuisse—; yo me colocaré a diez minutos de ti en la carretera, a la derecha de Blangy yendo hacia Soulanges; Vaudoyer se pondrá a diez minutos de ti en dirección a Conches, y si viene alguien, un coche de postas, el correo, los gendarmes, en fin, cualquiera que sea, dispararemos al suelo un tiro ahogado.

—¿Y si no le doy…?

—Tiene razón —observó Courtecuisse—. Yo soy mejor tirador que tú; Vaudoyer, yo iré contigo. Bonnébault me reemplazará, gritará; así le podremos oír, y es mucho menos sospechoso que un disparo.

Los tres volvieron a entrar y la fiesta continuó, pero a las once, Vaudoyer, Cortecuisse, Tonsard y Bonnébault salieron con sus fusiles sin que ninguna de las mujeres se diese cuenta. Regresaron tres cuartos de hora más tarde y bebieron hasta la una de la madrugada. Las dos hijas Tonsard, su madre y la Bonnébault habían dado de beber tal cantidad de vino a los jornaleros, al molinero y a dos campesinos, así como a Fourchon, que estaban tumbados en el suelo y roncando cuando los cuatro compinches salieron. Al regresar sacudieron a los dormidos, los cuales seguían en el mismo sitio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker