Los campesinos
Los campesinos Metido en todos los asuntos, Tonsard escuchaba las quejas de cada uno y dirigía los pequeños fraudes de los necesitados. La mujer, buena persona en apariencia, favorecía con su desatada lengua a todos los malhechores del país, y no negaba jamás su aprobación y su colaboración, si era precisa, para las fechorías contra el burgués. Así, pues, aquel figón, verdadero nido de víboras, mantenía vivo y ponzoñoso, caliente y operante, el odio del campesino y del proletario contra el jefe y el rico.