Los campesinos
Los campesinos Si la descripción de Tonsard, de su figón, y de su suegro, aparecen en primera línea, podéis creer que este lugar lo merecen el hombre, el figón y la familia. En primer lugar, esta existencia, tan minuciosamente explicada, era la típica que llevaban otras cien familias en el valle de Les Aigues. Además, Tonsard, sin ser otra cosa que el instrumento de odios activos y profundos, tuvo una influencia enorme en la batalla que estaba a punto de librarse, pues fue el consejero de todos los descontentos de la clase baja. Su taberna sirvió constantemente, como vamos a ver, de lugar de reunión de los salteadores, convirtiéndose incluso en su jefe como consecuencia del terror que inspiraba en todo el valle, más que por lo que hubiera podido hacer, por lo que se podía esperar de él. Las amenazas de aquel cazador furtivo eran tan temidas como si se hubieran cumplido, y en ningún momento, esta es la verdad, tuvo necesidad de llevar a cabo ninguna.