Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante ESQUEMA DEL TRATADO
—¡Llego de Pierrefonds, donde fui a ver a mi tÃo: es rico, tiene caballos y ni siquiera sabe lo que es un tigre, un groom, un britschka, y aún va en un cabriolé fastuoso…!
—¿Y qué? —exclamó de repente nuestro honorable amigo L. M. al depositar su pipa entre los brazos de una Venus de la tortuga que decora su chimenea—. ¿Y qué? Cuando se trata de un hombre del montón, se trata del código de derecho del pueblo; para una nación, está el código polÃtico; para nuestros intereses, el código civil; para nuestras discrepancias, la ley del enjuiciamiento civil; para nuestra libertad, el código de instrucción; para nuestros extravÃos, el código penal; para la industria, el código mercantil; para el campo, el código rural; para los soldados, el código militar; para los negros, el código negro; para nuestros bosques, el código forestal; para nuestras conchas empavesadas, el código marÃtimo… Bueno, lo hemos formulado todo, desde el duelo de la corte hasta la cantidad de lágrimas que debemos derramar por un rey, un tÃo, un primo, hasta la vida, hasta el paso de un caballo de escuadrón…
—Bueno, ¿y qué? —le dijo E. de G. sin darse cuenta de que nuestro honorable amigo retomaba el aliento.
