Tratado de la vida elegante

Tratado de la vida elegante

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Estos inconvenientes no son los únicos castigos por los que los parsimoniosos reciben. Al restringir el desarrollo de su existencia, descienden de su esfera y pese a su poder, se ponen al nivel de aquellos a quien la vanidad precipita hacia el escollo opuesto. ¿Quién no se estremecería ante tan espantosa fraternidad?

¿Cuántas veces no han encontrado ustedes, en la ciudad o en el campo, a burgueses medio aristocráticos que, emperifollados en exceso, se ven obligados, por carecer de carruaje, a calcular las visitas, los placeres y los deberes según Matthieu Laensberg? Esclavos de su sombrero, la señora tiene pavor a la lluvia y el señor teme el sol o el polvo. Sensibles como un barómetro, adivinan el tiempo, lo dejan todo y desaparecen según el aspecto de una nube. Mojados y enfangados, se acusan uno al otro, en casa, de sus miserias; fastidiados en todas partes, no disfrutan de nada.

Esta doctrina ha sido resumida por un aforismo aplicable a todas las existencias, desde la de la mujer obligada a arremangarse el vestido para sentarse en un coche hasta el principito de Alemania que quiere tener actores bufos:

De la consonancia entre la vida exterior y la fortuna resulta la holgura.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker