Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante Efectivamente, el dandismo es un amaneramiento de la moda. Al hacerse dandi, un hombre se convierte en un mueble de salón, un maniquà extremadamente ingenioso, que puede lucirse sobre un caballo o en un diván, que suele morder o succionar la empuñadura de un bastón, pero un ser pensante…, ¡nunca! El hombre que se limita a ver la moda en la moda es un tonto. La vida elegante no excluye ni la reflexión ni la ciencia: se consagra a ellas. No debe aprender solamente a disfrutar del tiempo, sino a emplearlo mediante un orden de ideas extremadamente elevado.
Puesto que al comenzar esta segunda parte de nuestro tratado hemos encontrado cierta similitud entre nuestros dogmas y los del cristianismo, terminaremos tomando de la teologÃa unos términos escolásticos adecuados para expresar los resultados obtenidos por los que saben aplicar nuestros principios con más o menos acierto.