Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador En esta ocasión se recibió en Alvarado la noticia de la capitulación del castillo de San Juan de Ulúa, que se sostuvo muchos años, hasta que, agotados los recursos y enferma la guarnición, se rindió. Todo el mundo trató de regresar a Veracruz. Troncoso alquiló tres lanchones, y en ellos embarcaron cuanto tenían en los almacenes. Entraron también la familia de Troncoso y el propio Aviraneta, y en pocas horas llegaron a Veracruz.