Aviraneta o la vida de un conspirador

Aviraneta o la vida de un conspirador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tenía Aviraneta en Palacio un amigo que le participaba el curso de la enfermedad del monarca. Recibió una mañana el aviso de que el rey estaba en la agonía. A las seis de la tarde, la noticia de la muerte del rey era general. La gente andaba por las calles sorprendida y perpleja. Todo el mundo se figuraba que iba a ocurrir algo, aunque no se sabía qué.

Aviraneta, después de cenar, fue a una reunión liberal en una casa de la calle del Arenal, inmediata a la del conde de Oñate. En el salón del piso principal había de cuarenta a cuarenta y cinco personas reunidas en varios grupos. Iba entrando, poco a poco, más gente. Llegaron a congregarse hasta cien individuos de todas castas y pelajes.

A las diez, los cristinos, iniciadores de la reunión, dieron comienzo al acto; presidían la mesa el abogado Cambronero y Donoso Cortés, los dos muy guapos y currutacos, y don Rufino García Carrasco.

El abogado Cambronero tomó la palabra, y vino a decir de una manera florida que era necesario apoyar al Gobierno, a la reina gobernadora y a la inocente Isabel, y que todos los reunidos debían colaborar a tan santo fin.

Aviraneta, pensando que estaban divagando todos aquellos señores y sin aclarar la cuestión principal, pidió la palabra.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker