Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Aviraneta vio la tormenta próxima; instruido de todo lo que se maquinaba en su daño, y para evitar una tropelía, de acuerdo con el comandante general de la provincia, se trasladó al Puerto de Santa María con ánimo de esconderse.
Allí se le prendió y encerró en la cárcel pública, y para aparentar que había motivo se dispuso formarle causa porque había ido sin pasaporte.
Diez días estuvo preso, y cuando la causa pasó a manos del general Aldama, este, penetrado de la injusticia con que se le trataba, mandó ponerle en libertad.