Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador El movimiento de La Granja quitó importancia a los isabelinos, dejándoles, a pesar de ser los precursores, como anticuados.
Al grito de libertad y Constitución, que había dado el pueblo malagueño en la mañana del 26 de julio, correspondió Andalucía entera, y el mismo grito se hubiera generalizado en toda España; mas el partido mendizabalista, que no quería, ni le convenía, que triunfara la causa del pueblo con gente nueva, desconocida, se adelantó, apeló a la insurrección de La Granja y, a consecuencia de aquel alboroto militar, el hombre de los milagros volvió a apoderarse de las riendas del Poder con los viejos doceañistas.
Por entonces publicó Aviraneta en El Noticioso, de Cádiz, un artículo titulado «La verdad». Decía en él que la libertad española se tomaba como un derecho, no se recibía como un don; acusaba también a los que formaban el nuevo Ministerio de querer ser dictadores y mangoneadores eternos.
El artículo del periódico de Cádiz se reimprimió en Madrid como hoja suelta, y tuvo gran éxito.
Este artículo produjo gran cólera en el club mendizabalista dominante, que miraba con torvo ceño todo cuanto pudiera poner en peligro su organizado pandillaje.