Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Alzate conferenció con el general Jáuregui, y este indicó para realizar la empresa al sargento de chapelgorris Ramón Elorrio.
Cuando lo supo Aviraneta, avisó a Alzate que le enviaran inmediatamente a Elorrio, y este apareció en Bayona.
Elorrio tenía entonces unos veintiséis o veintisiete años, de poca estatura, moreno, de ojos negros, aire atrevido y sagaz, Llevaba bigote pequeño y tenía un tic nervioso en la cara.
Aviraneta explicó al sargento en pocas palabras de qué se trataba, le leyó su plan de prender a Don Carlos en Azcoitia, y le mostró el mapa de la costa de Zumaya y del terreno que recorre el río Urola. Discutieron todos los puntos y las eventualidades que podían surgir en la empresa.
A los tres días de la visita de Elorrio, Aviraneta recibió noticias de Alzate diciéndole que había enviado unos confidentes sagaces a Azcoitia.
En la villa guipuzcoana no había alrededor del pretendiente, de su mujer y de su hijo, más que una corte de ministros y empleados, frailes y oficiales, hojalateros de poco cuidado. Añadía Alzate que era conveniente que fuera a San Sebastián a ponerse de acuerdo con ellos a visitar a lord John Hay, comodoro inglés, para preguntarle si podría prestar alguno de sus barcos para una empresa de este género.