Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Del 8 al 9 comenzó la sublevación del quinto de Navarra en Etulaín, a la que siguió la del once y doce. El 8 de agosto se trasladó el general Zaratiegui con sus fuerzas a Etulaín y a Burutaín con el fin de dominar la rebelión que se anunciaba.
A la medianoche se sublevaba el quinto de Navarra, y los oficiales Bertache, Orejón, Salaverri, Suescum y otros, puestos al frente, daban los gritos de: «¡Viva el rey! ¡Muera Maroto! ¡Abajo los traidores!».
Los sublevados se dirigieron al Baztán, y ocuparon los pueblos de la línea del Bidasoa, hasta Vera, en actitud levantisca.
Bertache escribió a Aviraneta desde Elizondo contándole lo ocurrido, y envió varias cartas para el coronel Aguirre y otros oficiales del quinto de Navarra, diciéndoles que podían entrar en España para unirse y ponerse al frente de los rebeldes.
Unos días después, Roquet volvió tranquilamente de Tolosa a Bayona, y fue a visitar a Aviraneta, a quien contó muchas cosas interesantes de Don Carlos y de su gente.
Gabriela, a caballo, hizo el viaje de Elizondo a Urdax, en donde estaba de guarnición el doce de Navarra, que se sublevó contra Maroto al saber las noticias que llevó la Roncalesa.