Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador La noticia de la prisión de Aviraneta dio mucho que hablar; unos decían que había ido a Zaragoza a sublevar el ejército liberal; otros, que iba a favorecer a los republicanos, y otros, para dar nueva vida al carlismo.
Al parecer, al día siguiente de la detención de Aviraneta llegó a Zaragoza el coronel don Salvador de la Fuente Pita, con tropas, desde el Cuartel general del Mas de las Matas, comisionado por Espartero para trasladar a Aviraneta al Cuartel general del Mas; pero el jefe político, don Antonio Oviedo, se negó a entregarle a la jurisdicción militar. Alegó que Aviraneta era paisano y comisionado del Gobierno, pues llevaba despachos del ministro de la Gobernación y del de Estado, en los cuales encargaban a las autoridades que le prestasen ayuda para cumplir la misión que se le había encargado.
Espartero insistió en que se tuviera preso a Aviraneta. Sospechaba que los papeles del conspirador pudieran ser falsos, y sólo cuando el Gobierno confirmó que los despachos eran auténticos pudieron soltar al preso.
Muchos años después, don Eugenio supo por el historiador de la guerra civil don Antonio Pirala que aquella prisión suya se debió a un antiguo enemigo llamado don Manuel Salvador, que escribió desde Madrid una carta al general Espartero advirtiéndole que Aviraneta marchaba a Zaragoza con el objeto de provocar la sublevación de sus tropas.