Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Pronto se hizo amigo de los principales jefes de la conspiración, y el día 5 de agosto Aviraneta recibía una carta de su confidente con noticias muy interesantes. Le decía que en Barcelona querían impedir a la reina que volviera a Madrid, despojarla de la regencia y embarcarla para Nápoles; los conspiradores se hacían los progresistas, pero en el fondo lo que deseaban era derrocar la Constitución. Thiers sabía que el viaje a Barcelona era una celada, y se lo había avisado a la reina.
Convenía que cuanto antes volviera la Corte a Madrid, adelantándose a que el conde de Parcent, Valdés y demás cabezas de la conspiración consiguieran amotinar Barcelona y echar a la reina.
Todas estas noticias fueron, por conducto de Aviraneta, a Pita Pizarro. Querían, además, los franciscanistas proclamar al infante Francisco de Paula regente por tres meses, y casar a Isabel con el hijo mayor, que tenía diecinueve años, y que tomara este matrimonio lo antes posible las riendas del Estado.
Las verdaderas tramas de la conjuración contra la reina radicaban en Londres y en Madrid; al infante le engañaban con esperanzas de darle la regencia, pero el Gabinete inglés era el que verdaderamente mandaba en este asunto.