Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador El Director leyó la carta en voz alta, y se habló de las providencias que se habían de tomar. Se discutió la manera de organizar las guerrillas, y el deán y el Director convinieron dirigirse al cura de Villoviado, don Jerónimo Merino, el cual contaba ya con una pequeña partida de guerrilleros.
Quedó acordado reunirse en San Pedro de Arlanza con Merino.
Esta fue la primera vez que Aviraneta oyó hablar de aquel cura cabecilla.