Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Dos días después de la conversación que tuvo Aviraneta en casa del Director, los conjurados salieron por la mañana, a caballo, camino de Lerma. Durmieron en el palacio del abad, y al día siguiente se avisó a las personas notables del pueblo para que acudiesen a una reunión. Se presentaron todos los citados, y reinó en la junta gran entusiasmo. A la mañana siguiente los mismos que habían salido de Burgos se encaminaron a Covarrubias, a orillas del Arlanza.
Subieron a casa del párroco, don Cristóbal Mansilla, quien les hospedó y les trató espléndidamente.
Habían salido de Burgos jinetes en caballos prestados, sin dinero ni medios de ninguna clase, y, a pesar de esto, todo se les allanaba en su camino.
Por iniciativa del deán de Lerma, se comenzó a hacer una lista de suscripción; luego se discutieron varios proyectos, y el Director indicó que lo primero que había que hacer era hablar con Merino, a quien verían al día siguiente…
Cuando se parte de Covarrubias por el camino de Salas de los Infantes a buscar Lerma, siguiendo la carretera y bordeando el río, a una hora u hora y media de marcha, se encuentra el convento de benedictinos de San Pedro de Arlanza.