Camino de perfeccion

Camino de perfeccion

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XV

—¿CONQUE sube usted a ese monte o no? —le dijo el alemán—. Creo que le conviene a usted castigar el cuerpo, para que las malas ideas se vayan.

—¿Pero piensa usted pasar la noche allá arriba?

—Sí; ¿por qué no?

—Hará frío.

—Eso no importa. Encenderemos fuego, y llevaremos mantas.

—Bien. Pero yo le advierto a usted que cuando me canse me tiro al suelo y no sigo.

—Es natural. —Yo haré lo mismo. Conque vamos a comer y en seguida, ¡arriba!

Comieron, prepararon algunas viandas, para el día siguiente, y cada uno con su manta al hombro y la escopeta terciada se encaminaron hacia un pinar de la falda de Peñalara.

El alemán se sentía movedizo y jovial; había hecho indudablemente provisión de energía mientras pasaba los días tendido en el suelo.

Al llegar al pinar, la cuesta se hizo tan pendiente que se resbalaban los pies. Fernando tenía que pararse a cada momento fatigado. Schultze le animaba gesticulando, gritando, cantando a voz en grito, con entusiasmo irónico, una canción patriótica que tenía por estribillo: «Deutschland, Deutschland über ales».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker