Camino de perfeccion
Camino de perfeccion Silbó un tren. Un mozo hizo sonar varias veces la campana. El hombre de los gallos, entonces, se incorporó, bostezó, se arregló la bufanda, cogió sus dos jaulas, y entró en un vagón de tercera.
Fernando preguntó adónde iba aquel tren que llegaba; le dijeron que a Alicante; pensó que lo más fácil para escaparse de los cómicos sería meterse allí; cogió su maleta, y cuando el tren comenzaba su marcha, se subió al estribo.