Camino de perfeccion
Camino de perfeccion Le he escrito. Se me ha ocurrido ir a verle. Creo que lo agradecerá. Este médico se casó muy a disgusto de nuestra familia con mi tía, la prima de mi padre; ella murió sin hijos al año, y el médico, probablemente aburrido de espiritualidad y de romanticismo, se volvió a casar con una labradora, lo cual, para Luisa Fernanda y Laura fue y sigue siendo un verdadero crimen, la prueba palmaria de la grosería y de la torpeza de sentimientos de ese medicastro cerril.