Camino de perfeccion
Camino de perfeccion Y, ¡habrá estupidez humana! El hombre a quien quizá no hubiera conmovido con un rÃo de lágrimas, se ha picado al oÃrme; ha llamado a su mujer y a su hija, y les ha expuesto mis pretensiones. Delante de mà le ha dicho a Dolores los riesgos que corrÃa casándose conmigo.
—Fernando —con retintÃn nervioso— no es de nuestra clase: es un aristócrata; está acostumbrado a una vida de lujos, de vicios, de comodidades. Para él, convéncete, eres una muchacha tosca, sin maneras elegantes, sin mundo… ¡Piensa lo que haces, Dolores!
—No, papá; ya lo he pensado —ha dicho ella…