Camino de perfeccion

Camino de perfeccion

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La viajata empezaba a parecerle odiosa a Fernando, sobre todo larguísima. No pasaba nadie a quien preguntarle si se había equivocado o no de camino. Seguía oyéndose monótono y triste el son de las esquilas; alguna que otra hoguera de llamas rojas brillaba entre los árboles.

Se mezcló después al tañer de los cencerros el graznido de las ranas, alborotador, escandaloso.

Al poco rato de esto, Fernando vio un hombre, que debía ser molinero o panadero, porque estaba blanco de harina y que venía jinete en un borriquillo tan pequeño, que iba rozando el suelo con los pies.

—¿Este es el camino de Manzanares? —le preguntó Ossorio de sopetón.

El hombre, en vez de contestar, dio con los talones al borriquillo, que echó a correr; luego, desde lejos, gritó:

—Sí.

«Ha creído que soy algún bandido», pensó Fernando, mirando al hombre, que se alejaba; y, acompañándole con sus maldiciones, siguió Ossorio camino adelante, cada vez más turbado y medroso, cuando a la revuelta de la carretera se encontró con un castillo que se levantaba sobre una loma.

«Debe ser un efecto de óptica», pensó Ossorio, y se fue acercando con susto, como quien se aproxima a un fantasma que sabe que se va a desvanecer.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker