La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo —Usted es muy valiente, porque tiene veintidós o veintitrés años.
—No, veinticuatro.
—Bien. Es una edad en que se puede tener cierto heroÃsmo; pero yo no estoy en edad de grandezas.
—Entonces no escriba usted.
—Escribe uno sin heroÃsmo. Usted es muy categórica… Yo he escrito en serio y en broma ensayos sobre diversas materias, en donde he expuesto mis ideas.
—También ha contado usted muchas vidas ajenas.
—SÃ, es cierto; pero entre una cosa y otra hay diferencias siempre grandes; en las ideas de una persona es más difÃcil que haya cambios. Se repetirá uno…
—RepÃtase usted mejorando.
—Para eso no basta el deseo.
—Ensaye usted.
—Me repetiré, aunque dudo que pueda mejorar.
—Por lo menos, ponga usted un paréntesis a la chismografÃa. Veo que a usted le produce cierto miedo el teorizar.
—Es un miedo legÃtimo. Se cae enseguida en las consideraciones y reflexiones vulgares.
—No caiga usted en ellas.
—No está sólo en la voluntad.
—Haga usted algo claro, sencillo.