La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo En la política, la tendencia dionisíaca ha dirigido los dos movimientos tumultuosos de la época: el comunismo y el fascismo.
No han sido los grandes filósofos y pensadores los que han construido los principales sistemas político-sociales modernos que mueven el mundo actual.
Parece que los grandes filósofos no tenían condiciones para influir en las masas. Kant, por ejemplo, no ha llegado, no ya al pueblo, ni aun a la élite; en cambio, Hegel ejerció una influencia enorme.
¿Quién le iba a entender a Kant? Un número escasísimo de hombres. Todas las proposiciones que formuló Kant acerca de puntos de física, de cosmología, de matemáticas y otras ciencias, en donde hay posible comprobación, han quedado en pie. Se puede suponer que han quedado también en pie sus afirmaciones abstrusas, difícilmente comprobables para la mayoría, porque exigen unas facultades poco corrientes.
En cambio, Hegel, casi siempre confuso y palabrero, influyó en la política del mundo y en las ideas de una manera decisiva. Esto confirma la tesis de William James de que lo falso es más eficaz que lo verdadero.
Schopenhauer, en la vejez, decía: «El día de mi muerte será el día de mi canonización».