La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Claro que hay gente que no distingue un plato de engrudo de un plato de crema, ni distinguirÃa un pastel hecho de serrÃn de otro de hojaldre; pero para esa gente está el artÃculo de fondo y las grandes lucubraciones de la prensa.
El escritor puede imaginar, naturalmente, tipos e intrigas que no ha visto; pero necesita siempre el trampolÃn de la realidad para dar saltos maravillosos en el aire. Sin ese trampolÃn, aun teniendo imaginación, son imposibles los saltos mortales.
Sin base de la realidad se va al cuento fantástico de Las mil y una noches, bueno para los chicos, pero que aburre a los mayores.
A los hombres nos gusta la aventura, nos parece bien ir en el barco a lo desconocido; pero nos gusta también comprobar de cuando en cuando con la sonda que hay debajo de las aguas oscuras un fondo de roca; es decir, de realidad. La realidad y la verdad del detalle la siente el novelista de raza, hasta el punto de que todo lo que es engarce, montura, puente, entre una cosa y otra, en el fondo, arte literario aprendido, técnico, le fastidia. De ahà que para muchos —entre los cuales yo me encuentro— sea más ameno y divertido leer las anécdotas de Chamfort que a Chateaubriand o a Flaubert.