La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo »El simbolista se dedica a la poesía en prosa o en verso, y tiene una ventaja sobre los demás poetas, que lo mismo le da expresar una idea que no decir nada. Reúne una colección de palabras bonitas y quiere convencer de que expresan mucho; uno de ellos invitaba a un amigo a profundizar esta frase suya: “En las auroras blancas, las arpas doradas de los espíritus divinos y de las almas celestiales gemían bajo el peso de los grandes pensamientos de la sombra”.
»El simbolista, como el decadente, suele dar tres y hasta cuatro golpes de adjetivo. Si habla del sol, dice todo seguido: radiante, brillante, refulgente, escintilante… El simbolista tiene, en vez de cerebro, un aparato productor de adjetivos.
»Tras del snob simbolista, viene en importancia el irónico; la ironía siempre en los labios, como don Félix de Montemar, y el látigo en la mano…, fustigando la sociedad implacablemente, diciendo crudezas a todo el mundo con la sonrisa sardónica estereotipada en el rostro, como un personaje de Montepín.