La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo —Yo creo que no —contestó el amigo rotundamente—; es más, quizás a ese escritor joven le tengamos delante y no le veamos.
—SÃ, es muy posible lo que usted dice —afirmé yo—. La verdad es que no comprendemos más que lo muy próximo a nosotros, lo que está en nuestro ambiente y tiene la luz a la que estamos acostumbrados. Probablemente, a un chino ilustrado, obras como Madame Bovary, Ana Karenina o Los hermanos Karamazov, que a nosotros se nos figuran trágicas, le parecerán tonterÃas insignificantes.
Yo conocà una estudiante de Shanghai, en ParÃs, que estaba estudiando literatura inglesa. Le pregunté si le divertÃan las novelas de Dickens, y me contestó muy en serio que no, que las leÃa y las anotaba; pero que no le hacÃan ninguna gracia.
Yo me reà bastante con esto.
Dentro de nuestra atmósfera, nuestras clasificaciones y juicios actuales no son tampoco muy firmes, y no vale la pena de tomarlos en serio. El porvenir dirá su última palabra sobre lo actual, si es que le interesa. «Al posteri l’ardua sentenza.»
Por otra parte, a nosotros no nos debÃa preocupar mucho el porvenir, que es un bastidor lejano e inseguro en la decoración del momento.