La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo El realismo aparece entre la Edad Media y el Renacimiento, en Boccaccio, en Bandello, en el Arcipreste de Hita, en Hurtado de Mendoza, en La Celestina, en Chaucer, después en Don Quijote y en las novelas picarescas.
Los tipos de la poesía del Arcipreste y los del Lazarillo de Tormes son magníficos.
Son, como los de Don Quijote, tipos eternos.
La Celestina está también muy bien; pero a mí no me gusta, sale a flote la sensualidad judaica. Hay otros libros antiguos, poco conocidos, pero muy amenos, como El jardín de flores curiosas de Antonio de Torquemada.
Con relación a la novela española, se ve que los primeros, hasta llegar a Cervantes, tienen una frescura y una libertad que no tienen los que vienen después.
En los tipos de Quevedo, admirablemente descritos, se nota algo antipático; en los de Mateo Alemán hay algo repugnante. En este tiempo del siglo XVII se ve que una ola de fanatismo y de intransigencia va secando la imaginación de la raza.
Si, como decía el abate de Saint-Real, una novela es un espejo que se pasea a lo largo de un camino, el espejo español de final del siglo XVII estaba empañado y turbio.